Cuando en Ibiza se muere una planta recién puesta, casi nunca es culpa de la planta. Es culpa de lo que hay debajo. Elegir bien las especies es la mitad del trabajo, y en la guía de jardines resistentes al viento ya vimos cuáles aguantan el levante y la sal. La otra mitad es preparar el suelo antes de plantar, y es el paso que casi todo el mundo se salta.
En ServiJuanito llevamos desde 2003 plantando y manteniendo jardines por toda la isla, y el fallo más habitual que vemos no está en el vivero: está en el hoyo. Plantas que costaron un dineral y se secan el primer agosto por un terreno que nadie preparó en noviembre. Esta guía recoge, en orden, los cinco pasos que aplicamos en cada plantación para que la raíz salga del cepellón y se agarre al suelo en un solo invierno.
Cómo es el suelo de Ibiza y por qué importa antes de plantar
Casi toda la isla se asienta sobre roca caliza. Eso da un suelo calcáreo, con mucha piedra, poca materia orgánica y un pH alto, en el que las especies de suelo ácido no prosperan por mucho que se abonen. En amplias zonas del interior y del sur aparece además la arcilla roja: retiene el agua en invierno hasta encharcarse y en verano se compacta como el cemento. Cerca de la costa el suelo tiende a ser arenoso y drena demasiado.
Las plantas mediterráneas resisten la sequía sin problema. Lo que no resisten es tener la raíz metida en agua. Por eso preparar el suelo en Ibiza no consiste en enriquecerlo, sino en hacer que drene y en dejar que la raíz explore el terreno de verdad.
- Suelo calcáreo y pedregoso: drena bien, pero retiene poca agua. Necesita acolchado más que enmiendas.
- Arcilla roja: el mayor riesgo de encharcamiento. Necesita prueba de drenaje, grava en la mezcla y hoyos anchos.
- Suelo arenoso de costa: drena demasiado. Necesita algo de compost y riegos más frecuentes el primer año.
Paso 1: la prueba de drenaje del hoyo
Antes de comprar una sola planta, cava un hoyo de unos 30 centímetros de profundidad en el sitio donde quieras plantar. Llénalo de agua y deja que se vacíe del todo. Después vuelve a llenarlo y mira cuánto tarda en desaparecer.
- Si el agua baja en unas horas, el drenaje es correcto.
- Si al día siguiente sigue con agua, ahí no puedes plantar tal cual: o plantas en alto, sobre un montículo o un bancal elevado de 20 o 30 centímetros, o buscas otro sitio.
No existe ninguna enmienda que arregle un hoyo que no drena. Diez minutos de prueba ahorran dos años de plantas muertas.
Paso 2: no conviertas el hoyo en una maceta enterrada
El error más extendido, y el que más plantas mata en la isla, es llenar el hoyo de sustrato universal o de turba pensando que así la planta lo tiene todo. Lo que se consigue es enterrar una maceta: la raíz se queda dando vueltas dentro de esa bolsa de tierra blanda y nunca sale al suelo real. En arcilla, además, ese hoyo relleno se convierte en una bañera que se llena con cada riego.
Cuando una planta mediterránea se nos muere el primer año, en la mayoría de los casos la causa es esa: exceso de agua en la raíz, no sequía.
La mezcla correcta
- Usa la misma tierra que has sacado del hoyo. Es la que la raíz va a encontrar cuando crezca.
- Mézclala con un 20 o 30 por ciento de compost maduro, no más.
- Si hay arcilla, añade grava fina o arena gruesa para que la mezcla respire.
- Nada de turba ni de abono químico en el hoyo: estas plantas vienen de suelos pobres y lo agradecen.
Paso 3: un hoyo ancho, no profundo
El hoyo tiene que ser dos o tres veces más ancho que el cepellón, pero de la misma profundidad. Nunca más profundo: si la planta se hunde al asentarse la tierra, el cuello queda enterrado y se pudre.
- En arcilla, rasca las paredes del hoyo con la azada. Una pared lisa de arcilla actúa como un cubo y la raíz no la atraviesa.
- El cuello de la planta debe quedar a ras de suelo o un par de centímetros por encima, sobre todo en terrenos que retienen agua.
- Forma un alcorque alrededor, un anillo de tierra de unos 10 centímetros, para que el agua de riego se quede donde hace falta y no se escape ladera abajo.
Paso 4: acolchado, la diferencia en agosto
Con la planta puesta, tapa el suelo. Una capa de 5 a 8 centímetros de acolchado alrededor de la planta reduce la evaporación, mantiene la raíz más fresca en pleno verano y frena las malas hierbas que le robarían el agua. En un verano ibicenco, la tierra desnuda y la acolchada se secan a ritmos completamente distintos.
- Corteza de pino o pinocha: para zonas de plantación y parterres. Se descompone despacio y mejora el suelo con los años.
- Grava: para zonas expuestas al viento o cerca del mar. Ni vuela ni se pudre, y es lo que mejor funciona con agaves, romeros y lentiscos.
- Deja siempre un puño de distancia entre el acolchado y el tronco para que el cuello no se mantenga húmedo.
En la guía de xerojardinería explicamos cómo combinar ambos tipos de acolchado en un mismo jardín.
Paso 5: cuándo plantar en Ibiza y cómo regar el primer año
En Ibiza se planta de octubre a marzo, y lo ideal es el otoño, justo después de las primeras lluvias. Una planta puesta en noviembre llega a agosto con la raíz hecha. Una puesta en mayo llega al mismo agosto con la raíz a medio hacer y necesita el doble de riego para no morirse. Elegir bien la fecha es el paso más barato de todos.
- Riego de asiento: al plantar, llena el alcorque dos veces seguidas para que la tierra se asiente alrededor del cepellón sin dejar bolsas de aire.
- Riego profundo y espaciado: a partir de ahí, mejor un riego a fondo a la semana que un poco cada día. Así la raíz baja buscando el agua en lugar de quedarse en la superficie.
- El primer verano: es el único que necesita apoyo. Un gotero con programador, como los que instalamos con Rain Bird, hace ese trabajo sin que tengas que pensar en ello.
El tutor contra el levante
Si plantas un árbol, ponle un tutor el primer año, pero bajo y con la atadura floja, de forma que el tronco pueda moverse un poco. Un tronco que se mueve engorda y se hace fuerte. Uno atado rígido se parte el día que le quitas el tutor. En las mejores plantas para jardines en Ibiza tienes las especies que mejor responden a este tratamiento.
Errores que vemos cada otoño
- Plantar en mayo o junio porque es cuando apetece, y llegar a agosto con la raíz sin hacer.
- Rellenar el hoyo de sustrato de saco y regar a diario: la combinación exacta que pudre la raíz.
- Hoyos estrechos y hondos hechos con barrena en arcilla, con paredes lisas que la raíz no atraviesa.
- Enterrar el cuello de la planta al rellenar.
- Dejar el suelo desnudo todo el verano.
- Atar el árbol al tutor con alambre o cinta rígida.
Preparar el suelo con profesionales en Ibiza
Preparar bien el terreno es lo que hace que una plantación funcione con la mitad de riego y sin reposiciones cada primavera. En ServiJuanito nos encargamos del diseño del jardín, la preparación del suelo, el sistema de riego y el mantenimiento posterior en villas, hoteles y comunidades de toda la isla.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para plantar en Ibiza?
De octubre a marzo. El otoño, tras las primeras lluvias, es el momento ideal: la raíz tiene todo el invierno y la primavera para establecerse antes del primer verano, que es la auténtica prueba.
¿Hay que cambiar la tierra del jardín para plantar?
No. Salvo en un hoyo que no drena, la tierra propia mezclada con un 20 o 30 por ciento de compost y, si hay arcilla, algo de grava es mejor que cualquier sustrato de saco. Cambiar la tierra crea el efecto maceta enterrada.
¿Qué acolchado es mejor en Ibiza, grava o corteza?
Depende de la zona. La grava funciona mejor en lugares expuestos al viento o cerca del mar y con plantas de suelo seco; la corteza de pino o la pinocha son mejores en parterres y zonas de plantación, porque además mejoran el suelo al descomponerse.
¿Cuánto tarda en arraigar una planta mediterránea?
Con el suelo bien preparado y plantada en otoño, una planta de vivero suele estar arraigada al llegar el primer verano. Plantada en primavera y en un hoyo mal hecho, puede tardar dos años y necesitar el doble de riego durante ese tiempo.




